31.3.09

París en 22 horas


Hora 1; 3 pm
Llegada al Charles de Gaulle, maletas, buscar donde dejarlas. Me preocupaba donde dejar las maletas, y temía tener que cargar con 2 maletas de 20 kgs más compu, más mochila de Berny y Jené. Afortunadamente, encontré donde dejarlas sin problemas.

Hora 2; 4 pm
Investigar sobre el tren, subirse al tren rumbo a la ciudad. Intercambiar trenes en Gard du Nord, París a la vista. Sabia que contaba con poco tiempo de luz de sol, por lo que solo podía ver algo antes de que anocheciera. La respuesta era obvia.

Hora 3; 5 pm
Llegada a la Torre Eiffel, bajando del tren en La Motte-Picquet Grenelle y caminando por todo el Champs de Mars.

Hora 4; 6 pm
Torre Eiffel, fila para comprar el boleto.

Hora 5; 7 pm
Torre Eiffel, fila para subir al punto más alto. Primera mitad de la Torre Eiffel, formado frente a unos polacos. Polonia seguia tras de mí.


Hora 6; 8 pm
Punto más alto de la torre eiffel, desde ahí todo se veía tan cercano. Descenso de la torre Eiffel, caminar hasta el metro, transporte hasta La Bastilla. Varsovia al oriente, 1374 kms de Marek, quizá menos porque él a esa hora ya iba de regreso a Wodzislaw Slaski. No puedo negar que era una sensación nostalgica mezclada con emoción de estar en París. Era un punto medio entre mi yo en Polonia, y mi yo mexicano. Una pequeña escala.

Hora 7; 9 pm
Metro, Caminar de La Bastille hasta el hostal. Me registre en el peor hostal del mundo y el más caro. 20 euros, y solo habia una llave para las 6 personas, si habia alguien adentro debías tocar. No tenía conexión a internet. Y el baño era un asco. Me salí enojado y dispuesto a pasearme por todo París con tal de no dormir ahí.

Hora 8; 10 pm
Regrese al hostal, porque había olvidado el mapa. Salir del hostal en busqueda de pilas para la cámara. Si no, no tendría pruebas suficientes de que había estado en París. Me baje del metro en Concorde y de ahí camine hacia St-Lazare y calles aledañas sin encontrar nada de baterías. La desesperación aumentaba al no encontrar tienda abierta.

Hora 9; 11 pm
Empieza la desesperación por las pilas, y el hambre, me empiezo a sentir cansado. No hay tienda abierta. Nada, domingo por la noche y París esta muerto. Y yo al otro lado de la ciudad, de donde estaba mi hostal. A eso de las 11.40 me subi al metro en dirección a Champs Elysees. A las 11.58 entré a la única tienda a punto de cerrar.

Hora 10; 12 am
Aparecen pilas, casi milagrosamente, abandono la tienda y cierran automáticamente. Ya nada importaba, tenía las pilas. Camino por Champs Elysees hasta el Arco del Triunfo. Tomo las respectivas fotos y decido caminar rumbo a la torre eiffel. Jené muy contento porque va a tener más fotos en París. El arco del triunfo... nunca tan impactante como en vivo.



Hora 11; 1 am
La torre Eiffel de noche. Me empieza a dar miedo caminar de noche, al final, quien sabe que tan agresiva podría ser París con los extranjeros. A la 1 am, se apagan las luces de la Torre Eiffel, con una lluvia de puntitos blancos sobre ella. No había de otra, el metro estaba cerrado, tendría que atravesar el centro de la ciudad para llegar al hostal. Las calles vacías. Me moría de hambre. El único restaurant abierto las 24 horas en todo París. Hasta parecia magia y me alentaba a recorrer París de noche, de otra forma no sé qué habría hecho.



Hora 12; 2 am
Continuo caminando hasta Hotel des Invalides y por toda la explanada. París muerto, sin luces. Me pertenecía, era París todo para mí. Pocos carros y nadie más caminaba por las calles. Muert

Hora 13; 3 am
Camine hasta el Louvre, por Champs Elysees hasta la Concorde y después zigzageando a ambos lados del Sena. Estaba cansadisimo, y los pies dolían, pero no podía dejar de caminar. Y maravillarme ante París de noche. Ante el Louvre me senté un momento. Pensé en toda la historia del arte en París, hasta llegar a Godard. ¿Habrá Godard recorrido las calles de París de madrugada solo y sin nadie?


Hora 14; 4 am
Continuó caminando hasta NotreDame. De nuevo zigzageando por el Sena, caminaba más, pero me encantaba cruzar los puentes y detenerme a la mitad a observar el Sena tan tranquilo y sereno... Sí, para entonces, lo había descubierto... París tiene algo, que se te mete en la cabeza, en los ojos, en el alma... silencioso, rápido, efectivo. Y en 14 horas lo había descubierto. Con todo y que a las 10 de la noche había odiado haberme quedado en París.


Hora 15; 5 am
Al pasar por el puente de St Michel me sentí un verdadero miserable, y no me quitaba de la cabeza la canción de Los Miserables. Me sentía como tal, cabello largo, uñas largas, no me había bañado desde temprano. Por el frío me infecte bajo la nariz y en la barbilla y de vez en cuando sangraba y ardía horrores. Tenía sueño y me dolían los pies, ya empezaba a cogear. Caminamos de NotreDame al hotel de Ville. Donde Berny y Jené estaban que se querían subir al carrusel, pero estaba cerrado.


Hora 16; 6 am
Nos sentamos en una banquita frente al hotel de Ville junto al Sena, esperabamos que amaneciera pronto. Al fin mis pies descansaban. Y hasta pude dormir unos minutitos. A estas alturas ya no le tenía miedo a París. Nada iba a pasar. El frío empezo a ser más fuerte. Y Paris comenzaba a moverse, como despertando.

Hora 17; 7 am
Amaneció en azul mientras caminabamos de un lado a otro, como huyendo del frío. Un amanecer harto bonito, que llego a eso de las 7.30 de la mañana. Jené más feliz que nunca. Ni sueño tenía.

Hora 18; 8 am
Entramos a NotreDame, Berny y Jené bien escondidos por si no los dejaban entrar. Saliendo fuimos directo al hostal por el desayuno y las cosas.


Hora 19; 9 am
Desayunamos, el peor desayuno hostelero, muy adhoc al hostal. Ya ni ganas tenía de enojarme, como tampoco tuve ganas siquiera de despedirme y avisar que me iba, total que en algún momento se iban a dar cuenta. Y me fui en dirección a MontMartre a mi última escala antes de despedirme de París. En el camino compre unas postales.

Hora 20; 10 am
El moulin rouge. No me iba a ir sin conocerlo, un día antes no pude ir porque me alejaba de todo. Y entrar al show era sumamente caro, para mi en esas circunstancias, además de que pedían ropa de gala que no traía. Antes de irme, pase rápido a la oficina postal donde le envíe una postal a Marek diciendole en breve que quizá en 20 años... A mi me envíe una celebrando que fuera el primer viaje de muchos. Después subí de nuevo al metro.



Hora 21; 11 am
El metro rumbo a Charles de Gaulle. Jené llorando que no se quería ir. Le tuve que prometer que volveriamos pronto. Berny me ayudo diciendole que volveríamos con toda la banda de peluches. A las 11.30 recogimos las maletas y las fuimos a documentar de nuevo, esta vez al otro lado del Charles.

Hora 22; 12 am
Documentación de equipaje. Revise rápidamente en internet alguna respuesta de Marek. No había, le envíe un mensaje a su celular y saque la lista de hostales para la siguiente parada. Berny cayó dormido en la maleta mientras Jené seguía todo triste porque abandonabamos París.


A la 1 pm despegamos hacia América.


29.3.09

Adiós Polonia

Desperté y afuera estaba todo cubierto de nieve. Eran las 5 am, pocos minutos después me fue a tocar el del tren. Ya no era el mismo ruso. A las 5.30 llegue a Katowice, de vuelta en Polonia, sentí como si hubiese pasado mucho tiempo desde la última vez que había visto a Marek desde la ventana del tren a Viena, pero apenas habían pasado cinco días. Estaba oscuro. Baje del tren y fui a comprar mi boleto para Bielsko Biala, y la mujer apenas y me entendió. El tren salia a las 6. Llegó y partí para Bielsko, de nuevo... un poco preocupado, porque había tardado dos días más de lo programado y no sabia cuál era la situación ahí.
Bielsko estaba hundida en la nieve. Para uno que no esta acostumbrado a la nieve, aquello era un pasaje apocalíptico, la nieve me llegaba a arriba de las rodillas y con la maleta de llantitas, los 10 minutos de la estación de tren al teatro se convirtieron en unos 45 minutos. Llegué al teatro a apurarme a terminar los créditos. Los termine a las 10 am, y después fui a dormir un poco. A la hora de la comida hable con Ewa y me dijo todo lo que tenía que cambiar, que era un poco. Todo el jueves me la pase trabajando. Y nada más. Después de las 9 pm, había muchos otros cambios que hacer... No dormiría... pero me quede dormido a eso de las 5. Y no termine. Vi la primer función mientras dejaba haciendo los renders. La primer función era una prueba, la verdadera premiere sería en domingo, aunque yo ya no estaría ahí.





Era Viernes y quede con Marek. Nos veríamos por la tarde para pasar el fin de semana juntos. Tenía que terminar todo para las 4 pm. Y ya iba de gane. A las dos hable con Ewa, estaba contenta, la presentación había sido buena y solo faltaba un poco de ensayo con los actores. La directora del teatro también estaba satisfecha. Le dije a Ewa que me iría por la noche a Kraków con Marek y de ahí nos iríamos a Varsovia. La noticia la sacó un poco de onda, y me invitó a comer, donde platicamos de toda la experiencia, me regalo unos chocolates al igual que Mariska quien me dio galletas de gengibre cubiertas de chocolate.



A las 5 de la tarde llegó Marek. Fuimos al teatro, me acompaño a guardar mis cosas. Me despedí de los actores, quienes se mostraron muy amables y me regalaron una pelota luminosa que utilizaban en la obra y de la que me dijeron el nombre que ahora no recuerdo. Me despedí de todos, mientras ensayaban por última vez. A las 8 salí del teatro con Marek rumbo a Kraków (Cracovia).



A las 10.30 llegamos a Kraków y dejamos las cosas en un locker, fuimos a recorrer la ciudad de noche, ahora nevada a diferencia de la primera vez que fui con Ewa, hacia ya dos semanas. Caminamos un buen rato por las afueras del castillo y junto al río. Me empezaba a sentir melancólico. Acabamos en un antro llamado Cocoon, cuando el frío era demasiado intenso... el antro estaba más vacío que nada, pero aún así nos divertimos con la música que resulto ser muy similar a cualquier antro pop/gay hasta las 3 de la mañana que nos corrieron.



Fuimos a buscar hostal por todo el centro de la ciudad, pero todos estaban llenos, hasta las 5 am logramos encontrar uno. Subimos y caímos rendidos hasta las 11 am, bajamos a desayunar y a las 12 ya estábamos fuera otra vez. Fuímos al Wawel (castillo) entramos a la catedral, campanas, fotos, souvenirs y demás... comimos rápidamente en una galería. Y compramos wodka para traérmelo y para celebrar por la noche.




A las 7 pm salió el tren rumbo a Warsaw (Varsovia).

Regresaba a mi primer contacto con Polonia; Varsovia. Había que cerrar el ciclo y dentro de poco tiempo estaría muy lejos de la nieve, de Polonia, de Ewa y los demás del teatro y sobre todo de Marek. Que tenía una cara de tristeza que no debía decir nada y yo tampoco me atrevía a preguntarle que tenía. Además de que le dolía la cabeza y el estomago.

Llegamos a Varsovia a las 10 de la noche. Marcin nos esperaba ahí para llevarnos a su casa. Platicamos hasta altas horas de la noche sobre tantas cosas. Cine, música, teatro, Varsovia, México, Ingleses, Polonia, países europeos, México, cocodrilos, tiburones y todo al ritmo del wodka, cigarros y cena que Marcin nos preparó. Fue una noche harto linda, con Varsovia viéndonos de noche desde la ventana del departamento. Yo estaba feliz, Marek también, Marcin también. Marcin se fue a dormir. Seguimos platicando y después... desperté, no sé en que momento me quede dormido, es la primera vez que no puedo trazar que fue lo que paso. Eran las 7.30 am. Marek ya estaba despierto. Su cara se notaba triste. Varsovia de día se veía amable, melancólica... era hora de decir Adiós.



Desayunamos, y salimos rumbo al aeropuerto en el auto de Marcin. Llegamos, y nos despedimos de Marcin. Marek me acompaño a hacer el check in... No había mucho que decir, por el contrario los silencios decían mejor lo que pensábamos.

(Podría escribir todo lo que cruzaba por mi mente en aquel momento, pero me parece que un post muy largo aburre y que esa sensación de dejar un lugar, o del regreso de un viaje es un lugar común)

Finalmente me despedí de Marek. Había una sensación extraña, como si lo fuese a volver a ver, quizá por eso no me sentía mal y no me puse a llorar como lo hago en esos casos. Ni una vez arriba del avión lloré. Estaba despejado, por lo que pude ver mientras despegábamos como me alejaba de Polonia. No me sentía mal, al contrario, contento... había estado ahí, había conocido gente increíble e interesante, tenía nuevos amigos y todo había salido de maravilla. Estaba listo para lo que seguía... La otra de porque no me sentía mal era porque aún faltaba un poco de aventura más antes de volver a mi camita...

No sé y no me siento con la certeza de que regresaré a Polonia, me despedí casi seguro de que sería la última vez en mi vida que estaría ahí, no puedo asegurar porque, pero esa es la sensación... por el contrario, a Marek sé que lo volveré a ver fuera de Polonia, en algún lugar de este ancho mundo que después de este viaje se empequeñeció notoriamente... En México, probablemente...